Pearl Jam
"Ten". 1997
Epic Records
Con NIrvana los medios descubrieron en grunge y la industria un filón donde poner todo lo que viniera montado en monotapín, con pantalones piratas rotos o de Seattle, pero no todo el monte es orégano, el jardín son mierdas de perro y Pearl Jam grunge.
"Ten" es el disco debut de Pearl Jam y para muchos una obra irrepetible, uno de los últimos clásicos de la música pop y desde luego su mejor trabajo de lejos. Su impacto fue inmediato y su repercusión todavía hoy se puede comprobar en numerosas bandas que presentan disco por primera vez o visitando los sótanos de ensayo.
Un álbum complicadísimo, en un momento donde los temas se acercaban más al punk en concepto y definición y donde el virtuosismo brillaba por su ausencia, ellos presentaban un disco con temas de más de 5 minutos (pecado!), con unas guitarras ácidas muy cercanas al rock duro y de una gimnasia de mástil más que considerable. Bien que la imagen era de recoge cartones de la zona, pero poca cosa más tenían en común con el resto de los amontonados en el saco.
Uno de los secretos de este disco se puede encontrar en el hecho de que todas las canciones se gestaron en jam sessions en el local sobre las cuales Eddie Vedder rebozaba sus letras. Es de ahí de donde podemos extraer grandes solos casi improvisados como los de "Alive", disertaciones musicales más cercanas a los 70's que a cualquier época se depresión endógena post-quinceañera. Además y a sabiendas que la lapidación pública será dolorosa y es posible que se solicite la amputación de mi saco escrotal, este disco tiene mucho blues.... respira blues por los cuatro costados... ya lo he dicho, y que bien me siento.
Desde el principio Pearl Jam sonó a clásico, a hard, con aires muy marcados de sonidos zeppelianos como el principio de "Why go" y con ánsias de perdurar a las vomitadas juveniles del momento. Para eso contaban con todo lo necesario, una buena instrumentación basada en una sección rítmica que apabullaba a todos los que se ponían por delante, de esas que te menean el páncreas y lo dejan por encima de esófago, con unas guitarras sirladas a Tommy Iommi y Jimmy Page y un vocalista que es uno de los mejores de la historia, y que además tiene la azotea amueblada y lleva a la banda por el camino de la coherencia y no de la eutanasia comercial.
Años más tarde se convertirían en una banda problemática para el sistema y de las pocas que ha sabido luchar y ganar libertad en el empeño.
Se ha reeditado varias veces el disco, pero yo recomendaría la edición "Legacy Edition" de 2009, ya que cuenta con una remasterización soberbia y un CD adicional donde hay una remezcla especial, más temas en formato demo, rarezas y voilà, un blues, como lo oyes, un blues en toda regla: "2.000 mile blues"...
Una obra de arte de otra galaxia, para mi el último clásico del rock, un disco imprescindible en cualquier discografía que se precie... y no estoy diciendo en cualquier archivo pirata... léase discografía física... por favor, que hay cosas que no tienen perdón!!!


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