Queen
"The Game"
EMI. 1980

Este fue el primer disco que me compre, después de maltratar las pequeñas discografías de mis amigos y dejarme una pasta en cintas BASF. Ya había escuchado varios discos de Queen y estaba alucinado con "Queen II", "A night at the Opera" y "A day at the races". Acababa de editarse y me gustó mucho la pinta de la portada, pero me decidí con mis reparos porque era apostar a caballo ganador pillando uno de los discos anteriores. La economía decidió por mi, y el tener grabados (hoy en día se diría pirateados) los anteriores me obligó a pillar "The Game".

Es un disco impresionante, no tiene desperdicio y la totalidad del mismo es una clase magistral de cómo se deben hacer las cosas. Canciones que apenas sobrepasan los 4 minutos, estructuras más sencillas que todo lo grabado anteriormente por la banda y como dato anecdótico, se trata del primer disco donde utilizan sintetizadores, todo y que Freddie Mercury había afirmado que jamás lo harían.

Por encima de todo es un disco de bajo, donde John Deacon se reivindica como lo que siempre ha sido, un maravillosos bajista que sabe echarse una banda a la chepa y tirar de ella hasta el infierno si es preciso. Además es un disco muy rockero, con guitarras que rozan el heavy en más de una ocasión, pero al mismo tiempo es un disco muy comercial, demostrando una vez más que lo comercial no debe de estar reñido con la calidad.

El disco llego al número 1 de ventas en Inglaterra y Estados Unidos y lleva vendidas más de 4 millones de copias a día de hoy. Se editaron cinco singles de éxito y la gira de presentación duró prácticamente dos años.

El disco se abre con "Play the game" donde guardan alguna similitud con las divagaciones operísticas de anteriores discos, pero machacadas por un todopoderoso sintetizador. "Drangon Attack" procede de una improvisación de la banda que Brian May arreglo y produjo de forma muy correcta. Aquí empieza a mandar el bajo con una de las secuencias más famosas de la historia del rock. Nada que añadir a "Another one bites the dust" escrita por John Deacon y donde el bajo es de lo mejor del disco. Un single que se metió en todas las discotecas de la época y que supuso un enorme éxito para la banda, al mismo tiempo que una excisión con su público más purista.

Unos arrebatos de comercialidad que continúan con "Need your loving tonight" y la mágica "Crazy little thing called love", pero que elevan el disco a cuotas musicales de máxima calidad. Rompe el esquema "Rock It (Prime jive)" escrita por Roger Taylor que es quien menos peso tiene en el disco, pero que se despacha a gusto con un rock fuerte y repite más adelante con "Coming Soon" de características similares.

"Don't try suicide", "Sail away sweet sister" y "Save me" completan un álbum extraordinario, donde no falta nada y todo suena redondo. Una gran obra y posiblemente el mejor disco de Queen en la década de los 80, o el último gran disco de Queen.

A partir de este disco la banda se sumergió en un sonido mucho más asequible y tan sólo logró ser lo que había representado en directo y el el álbum "A king of Magic" que guarda momentos extraordinarios. Posiblemente para muchos este sea el segundo álbum de una decadencia que se firmó con "Jazz" en el 78, pero yo sigo escuchándolo y se me sigue erizando el bello.

Escuchar Queen "The Game" en Spotify