Blues From The Big House
Varios Artistas
Essential Media Group. 2007
Impresionante documento histórico sobre la vida de las prisiones del sur de los Estados Unidos a través de la música, más concretamente del blues que sus protagonistas dejaron plasmado en unas grabaciones que si bien fueron distantes en el tiempo, han terminado juntas para que en la actualidad podamos apreciar su desesperación, agonía y desahogo.
El primero de los discos y posiblemente el más emotivo, fue registrado por Alan y John Lomax en 1947 en Parchman, Penitenciaría del Estado de Mississippi, diabólicamente conocida como Parcham's Farm, y que posee una amplia colección de canciones de blues, folk o country donde se cuentan las penurias de los presos, las injusticias y las condiciones inhumanas de vida. Se trata de una de las cárceles más crueles que han existido para el pueblo afroamericano algo que se refleja perfectamente el álbum.
Alan y John Lomax, siendo fieles a su principio de registrar documentos históricos sin ninguna manipulación (nunca se les podrá agradecer su labor), nos ofrecen la oportunidad de descubrir 17 canciones donde los presos sólo utilizan herramientas de trabajo como instrumentos, picos, palas, cadenas, mazas y sus cuerpos para interpretar cantos espirituales que les ayudaban a pasar su jornada cotidiana. Cantos tan impresionantes como "Early in the morning" donde la canción deja escapar los gemidos del esfuerzo ejercido en el trabajo y el cansancio que provoca trabajar y cantar al mismo tiempo. Otro documento imprescindible es el poema "How I got in the Penitentiary" firmado simplemente por The Prisioners, y que según como lo mires podría ser el primer hip hop de la historia.
El segundo disco está grabado por Harry Oster entre los años 1958 y 1960 en Angola, Penitenciaría del Estado de Louisiana. Al igual que el primer disco, las grabaciones son crudas y reales, escapando de cualquier manipulación en principio porque ninguna estaba destinada al disfrute colectivo o distribución comercial, sino que era simplemente documentación para la Biblioteca del Congreso. Musicalmente encontramos más blues, casi todo interpretado con el acompañamiento de una vieja guitarra acústica y alguna armónica, pero siguiendo el mismo feeling e hilo conductor que el primer disco. En este incluso podemos encontrar un tema al final, "Goin' Home To Me Old Used To Be" donde hay varios instrumentos entre los que destaca un saxo. Este disco es más rico a nivel musical y también posee el potencial emocional del primero, pero aquel gana en desgarro y solitud.
No mires este disco como un vehículo de disfrute, aunque a buen seguro gozarás de su musicalidad; míralo como el grito desesperado de una generación que sufrió la opresión injustificada en la mayoría de los casos o que al menos el castigo sufrido fue infinitamente superior y desproporcionado al pecado cometido. Mucho mejor que un libro de historia!


Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados